Resumen: La Cámara de los Lores del Reino Unido votó 194–138 para añadir al proyecto de Ley de Servicios Financieros y Mercados un requisito relativo a una estrategia sobre activos digitales. La enmienda exigiría al Tesoro de Su Majestad preparar, publicar y someter a consulta una estrategia nacional en un plazo de 12 meses desde la entrada en vigor de la ley. Todavía no es una nueva ley cripto ni cambia de inmediato las normas aplicables a traders o empresas. Su objetivo es reunir la regulación cripto, las stablecoins, la tokenización, los pagos, la liquidación y el acceso a servicios bancarios en un mismo marco de política pública.
¿Qué ocurrió en la Cámara de los Lores?
El 9 de septiembre de 2026, la Cámara de los Lores aprobó la Enmienda 88 al proyecto de Ley de Servicios Financieros y Mercados [HL] por 194 votos frente a 138.
La enmienda fue presentada por la baronesa Neville-Rolfe durante la fase de informe del proyecto. La votación incorporó una nueva cláusula, titulada “Estrategia sobre activos digitales”, a la versión del proyecto examinada por los Lores.
El resultado supuso una derrota del Gobierno en la Cámara de los Lores, pero no debe interpretarse como la aprobación definitiva de una ley sobre activos digitales. El proyecto general de Ley de Servicios Financieros y Mercados todavía debe completar las etapas parlamentarias restantes y recibir la sanción real. La enmienda también podría ser aceptada, modificada o rechazada durante su posterior examen por la Cámara de los Comunes.
El registro oficial del proyecto indicaba que había completado la fase de informe y avanzaba hacia la tercera lectura. La página del proyecto del Parlamento británico y el registro de votación de la Cámara de los Lores confirman la división de 194–138.
¿Qué es el proyecto de Ley de Servicios Financieros y Mercados?
El proyecto de Ley de Servicios Financieros y Mercados es una medida amplia sobre servicios financieros patrocinada por el Tesoro de Su Majestad. No es un proyecto dedicado exclusivamente a las criptomonedas.
Sus disposiciones generales abarcan áreas como la regulación financiera, la supervisión de los sistemas de pago, las normas de financiación al consumidor, las reformas del Servicio del Defensor del Pueblo Financiero, la separación de actividades bancarias y la distribución de responsabilidades regulatorias. Los activos digitales son solo una parte de un paquete legislativo más amplio.
Esta distinción es importante porque los Lores no votaron para crear desde cero un régimen cripto independiente. El Reino Unido ya dispone de una vía hacia un régimen más amplio para los criptoactivos dentro del marco de la Ley de Servicios Financieros y Mercados. La nueva enmienda añadiría el requisito de que el Gobierno explique cómo encaja ese marco regulatorio en una estrategia más amplia para las finanzas digitales.
¿Qué exige la Enmienda 88?
Si se convierte en ley, la Enmienda 88 exigiría al Tesoro preparar, publicar y someter a consulta una estrategia para la regulación y el desarrollo de los activos digitales y de la infraestructura relacionada con los mercados financieros digitales en el Reino Unido en un plazo de 12 meses desde la sanción real.
La estrategia tendría que considerar:
- Criptoactivos;
- Stablecoins que cumplan los requisitos aplicables;
- Monedas digitales de bancos centrales;
- Valores tokenizados;
- Otros activos financieros digitales y tokenizados;
- El funcionamiento práctico de las empresas de activos digitales;
- El acceso a servicios bancarios, de pago y liquidación;
- Los riesgos para la competencia y la innovación derivados de la retirada o denegación de esos servicios;
- La evolución internacional de la regulación y la supervisión;
- La relación entre tokenización, stablecoins, activos digitales de liquidación e infraestructura de los mercados financieros;
- La protección del consumidor, la integridad del mercado, la estabilidad financiera y la competitividad del Reino Unido;
- Posibles cambios legislativos o regulatorios.
Por tanto, la enmienda es más amplia que la cuestión de si debe regularse el trading de criptomonedas. Abarca la infraestructura financiera que rodea a los activos digitales: cómo las empresas abren cuentas, transfieren dinero, liquidan operaciones, protegen activos, emiten instrumentos tokenizados y operan conforme a normas jurídicas claras.
El texto también exige al Tesoro examinar los casos en que empresas legales puedan perder acceso a servicios bancarios, de pago o liquidación debido a decisiones generales o que no tengan suficientemente en cuenta el nivel de riesgo. No obliga a las entidades financieras a prestar servicio a todos los solicitantes. En cambio, exige al Gobierno evaluar los efectos sistémicos de unas restricciones amplias de acceso. El texto completo de la enmienda está disponible a través del Parlamento.
¿Por qué se presentó la enmienda?
El argumento central es que el Reino Unido está desarrollando normas cripto, pero carece de una estrategia nacional establecida por ley que conecte la regulación con el desarrollo del mercado y la infraestructura financiera.
La Autoridad de Conducta Financiera (FCA) ya ha definido un calendario para su futuro régimen de criptoactivos. Está previsto que el portal de autorización se abra el 30 de septiembre de 2026 y que el nuevo régimen comience el 25 de octubre de 2027. Las empresas que realicen actividades reguladas relevantes relacionadas con criptoactivos necesitarían autorización de la FCA y los permisos correspondientes. Orientaciones de la FCA sobre el portal de autorización
Esas normas abordan cuestiones relativas a las empresas: qué actividades están reguladas, quién debe contar con autorización y qué estándares se aplican. La Enmienda 88 plantea una cuestión de política diferente: qué función deberían desempeñar los activos digitales en el sistema financiero británico y qué condiciones son necesarias para que dicho sistema funcione.
Sus defensores sostienen que la política sobre criptoactivos no debería limitarse a los requisitos de cumplimiento. También consideran necesario un plan público para los valores tokenizados, la liquidación mediante stablecoins, la innovación en pagos, el acceso bancario, la infraestructura de mercado y la competitividad internacional.
Durante el debate en los Lores, la baronesa Neville-Rolfe defendió un liderazgo más firme, objetivos claros y un plan de ejecución que la industria, los reguladores y el Gobierno pudieran utilizar para planificar. Su argumento no era eliminar las protecciones, sino identificar obstáculos, definir la infraestructura y los estándares necesarios y describir cómo sería un desarrollo satisfactorio.
La enmienda también refleja la evolución internacional. La Unión Europea ha aplicado el Reglamento sobre Mercados de Criptoactivos, conocido como MiCA. En Estados Unidos, la GENIUS Act se convirtió en ley en julio de 2025 y creó un marco federal para las stablecoins de pago. La propuesta británica responde en parte a la percepción de que las principales jurisdicciones están pasando del debate general a marcos jurídicos específicos.
¿Cómo la ven los participantes del sector?
Es probable que las empresas de activos digitales, los proveedores de tokenización, las compañías de pagos y las empresas de tecnología financiera consideren la enmienda un impulso para una coordinación más clara.
Para estas empresas, la cuestión no es únicamente si una actividad es legal. También importa si una empresa que cumple las normas puede obtener cuentas bancarias, servicios de pago, acuerdos de liquidación, apoyo de custodia, seguros y un tratamiento regulatorio predecible.
Una empresa puede cumplir las normas sobre criptoactivos y aun así afrontar limitaciones operativas si no puede acceder a la infraestructura financiera habitual. Por eso es relevante el enfoque de la enmienda en el acceso bancario y a los pagos. Reconoce que la autorización regulatoria por sí sola podría no resolver las barreras prácticas para operar en el Reino Unido.
Las empresas de tokenización también podrían considerar que la estrategia es relevante para el futuro de los mercados de capitales. Un valor tokenizado puede implicar legislación de valores, custodia, normas de negociación, liquidación, titularidad jurídica, controles de datos y acuerdos de pago. Una estrategia nacional podría ayudar a identificar dónde se solapan los marcos actuales o dónde existe incertidumbre.
Los emisores de stablecoins y las empresas de pagos podrían centrarse en si la estrategia define cómo pueden coexistir las stablecoins, los depósitos tokenizados, el dinero de los bancos centrales y otros activos de liquidación. La enmienda no prescribe una respuesta; exige al Tesoro consultar esta cuestión.
¿Cómo podrían verla otros grupos de interés?
Los grupos ajenos a la industria probablemente prestarán más atención a la protección del consumidor, los delitos financieros, la integridad del mercado y la estabilidad financiera.
Los defensores de los consumidores podrían preguntar si una estrategia orientada al desarrollo concede suficiente importancia al fraude, las promociones engañosas, los fallos de custodia, la manipulación del mercado y las pérdidas de los inversores minoristas. Estas preocupaciones siguen siendo relevantes tanto si la actividad con criptoactivos se regula mediante un único marco como si se integra en una estrategia más amplia.
Los bancos y otras entidades financieras reguladas podrían valorar unas expectativas más claras, pero seguirían teniendo que gestionar los riesgos de prevención del blanqueo de capitales, sanciones, operaciones, solvencia y reputación. La enmienda no elimina esas obligaciones.
Los responsables políticos que se opusieron a la enmienda podrían cuestionar la necesidad de una estrategia legalmente establecida cuando la FCA, el Tesoro y el Banco de Inglaterra ya cuentan con líneas de trabajo activas. El registro de votación muestra que los pares laboristas aportaron la mayoría de los votos contrarios a la propuesta. Por tanto, el desacuerdo no se refiere únicamente a la importancia de los activos digitales, sino también a si el Parlamento debe imponer al Tesoro requisitos formales de estrategia, consulta e información.
Una lectura neutral es que sus partidarios ven la enmienda como una herramienta de rendición de cuentas, mientras que sus críticos podrían verla como una obligación legislativa adicional junto con el trabajo regulatorio existente.
¿En qué se diferencia de la GENIUS Act estadounidense?
La enmienda británica y la GENIUS Act estadounidense tienen distinto estatus jurídico y alcance.
La GENIUS Act es una ley federal estadounidense promulgada. Establece un marco para las stablecoins de pago, incluidas normas para los emisores y vías de supervisión a nivel federal y estatal. La Casa Blanca confirmó su firma el 18 de julio de 2025.
La enmienda británica todavía no es ley definitiva. Por sí sola no crearía un reglamento detallado para las stablecoins. En su lugar, exigiría al Tesoro elaborar una estrategia sobre un conjunto más amplio de asuntos: criptoactivos, stablecoins, CBDC, valores tokenizados, infraestructura de mercado y acceso a servicios financieros.
En términos sencillos, la GENIUS Act es un marco jurídico específico para las stablecoins de pago. La Enmienda 88 es un requisito de estrategia que podría influir en futuras políticas de varias categorías de las finanzas digitales.
Estados Unidos también ha estudiado una legislación más amplia sobre la estructura del mercado de activos digitales. Ese trabajo aborda la jurisdicción regulatoria, la protección de los clientes y las normas de mercado más allá de las stablecoins. La enmienda británica no asigna competencias regulatorias detalladas de la misma manera; pide al Tesoro identificar qué cambios adicionales, si fueran necesarios, deberían considerarse.
¿Qué significa para los traders?
El efecto inmediato sobre los traders es limitado.
La votación de los Lores no modifica los permisos de negociación actuales, la disponibilidad de tokens, el tratamiento fiscal, las normas de las plataformas ni las protecciones al consumidor. No crea un nuevo derecho a negociar un activo concreto ni garantiza que una empresa obtenga autorización o acceso a servicios bancarios.
Su relevancia a más largo plazo es indirecta. Si la estrategia se convierte en ley y se aplica, podría generar una política más coherente en torno a la infraestructura de negociación, la custodia, el uso de stablecoins, los activos tokenizados, los pagos y la liquidación.
Para los traders, siguen siendo importantes tres distinciones:
- El estatus regulatorio no equivale a seguridad de la inversión. Un marco regulado puede mejorar la divulgación, la gobernanza y la rendición de cuentas, pero no elimina los riesgos de precio, liquidez, tecnología o contraparte.
- Las stablecoins no están exentas de riesgos. Estos pueden incluir la exposición al emisor, la gestión de reservas, los mecanismos de reembolso, los fallos operativos y el tratamiento jurídico.
- La tokenización no cambia el riesgo subyacente de un activo. Un bono, fondo o valor tokenizado sigue dependiendo de los derechos jurídicos asociados, el emisor, el activo subyacente, la estructura de custodia y la liquidez del mercado.
El hito práctico que conviene seguir es el calendario de autorización de la FCA: la apertura prevista del portal el 30 de septiembre de 2026 y el inicio previsto del régimen el 25 de octubre de 2027. La enmienda de los Lores podría influir en el entorno general de política pública en esas fechas, pero no modifica por sí misma las normas vigentes.
Preguntas frecuentes
¿Aprobó la Cámara de los Lores una nueva ley cripto británica?
No. Los Lores aprobaron la Enmienda 88 a un proyecto de ley más amplio sobre servicios financieros. El proyecto todavía no ha completado el trámite parlamentario ni ha recibido la sanción real.
¿Cuál es el requisito principal de la Enmienda 88?
Exigiría al Tesoro de Su Majestad publicar y someter a consulta una estrategia nacional sobre activos digitales en un plazo de 12 meses desde la entrada en vigor de la ley.
¿La enmienda se centra únicamente en el trading de criptomonedas?
No. También abarca stablecoins, CBDC, valores tokenizados, acceso bancario, pagos, liquidación, protección del consumidor e infraestructura de los mercados financieros.
¿Es la enmienda el equivalente británico de la GENIUS Act?
No. La GENIUS Act es una ley estadounidense promulgada centrada en las stablecoins de pago. La enmienda británica es un requisito de estrategia propuesto, de mayor alcance, pero sin un reglamento operativo inmediato.






