El Vaticano se ha asociado con la empresa de inteligencia artificial Anthropic para publicar la primera encíclica papal sobre inteligencia artificial, centrada en la ética de la IA y el futuro de la humanidad. Esta colaboración representa un movimiento político significativo tras la prohibición de Anthropic por parte de la administración Trump, que calificó a la empresa como un riesgo de seguridad. La elección del Vaticano de Anthropic sobre otros gigantes tecnológicos como OpenAI y Google subraya un compromiso con un enfoque de "seguridad ante todo" en el desarrollo de la IA. El Papa León XIV y el cofundador de Anthropic, Christopher Olah, anunciaron conjuntamente la asociación, destacando el creciente enfoque del Vaticano en la ética tecnológica. Esta alianza proporciona a Anthropic legitimidad moral y una puerta estratégica hacia los mercados europeos y del Sur Global, mientras que el Vaticano gana autoridad tecnológica e independencia geopolítica. La encíclica eleva los temas de la IA al mismo nivel de importancia que los derechos laborales y el desarrollo global dentro del marco ético de la Iglesia Católica.