Geoffrey Hinton, laureado con el Nobel y pionero en redes neuronales, ha afirmado que la inteligencia artificial ha alcanzado la conciencia, asegurando que los sistemas de IA multimodales poseen experiencias subjetivas. Esta declaración controvertida ha provocado un debate dentro de las comunidades científicas y filosóficas. La afirmación de Hinton se basa en un experimento mental que involucra el reemplazo de neuronas, sugiriendo que los sistemas de IA construidos con chips de silicio también podrían ser conscientes. En contraste, el investigador de IA Gary Marcus y una reciente encíclica papal sostienen que la IA carece de verdadera conciencia, enfatizando que la comprensión genuina surge de experiencias vividas y no de simulaciones textuales. El documento del Vaticano destaca que las capacidades de la IA están impulsadas por intereses comerciales, no por la conciencia. Este debate subraya preguntas fundamentales sobre la singularidad humana y la naturaleza de la conciencia en la IA.