El Papa León XIV ha emitido la primera encíclica de la Iglesia Católica centrada en la inteligencia artificial, titulada *Magnifica Humanitas*. Publicado el 25 de mayo de 2026, el documento abarca más de 40,000 palabras y aborda los impactos sociales de la IA en áreas como la guerra, el empleo, la educación, la salud y la toma de decisiones públicas. Esto marca un momento significativo, ya que la Iglesia se enfrenta a los desafíos tecnológicos modernos, enfatizando consideraciones morales por encima de los aspectos técnicos. La encíclica destaca diez puntos clave, instando a la reflexión sobre el papel de la IA en la toma de decisiones, la concentración del poder tecnológico y las implicaciones éticas de la integración de la IA en la vida diaria. Cuestiona a quién sirve la IA, quién tiene la responsabilidad y quién podría quedar excluido. El Papa León XIV enfatiza que la IA no debe ser vista como un agente moral o inteligencia humana, y subraya la necesidad de transparencia, responsabilidad y supervisión humana en las decisiones impulsadas por la IA que afectan el empleo, el bienestar y la justicia. El documento llama a que los recursos de la IA sirvan al bien común, advirtiendo contra la concentración del control sobre las tecnologías de IA. También destaca la importancia de preservar el juicio humano y la responsabilidad moral en decisiones de alto impacto, abogando por una educación en IA que fomente el pensamiento crítico en lugar de la dependencia. En última instancia, la encíclica desafía la noción de neutralidad tecnológica, instando a la sociedad a considerar quién define los marcos éticos de la IA y los valores incorporados en estas tecnologías.