McKinsey y Artemis Analytics proyectan que el uso real de las stablecoins para pagos alcanzará aproximadamente los 390 mil millones de dólares para 2025, lo que representa un doble aumento respecto al año anterior. A pesar de este crecimiento, las stablecoins seguirán representando una pequeña fracción del sistema de pagos global. El informe destaca que los pagos con stablecoins están principalmente concentrados en transacciones B2B, remesas transfronterizas y el mercado asiático. Sin embargo, el sector sigue en sus primeras etapas, y la escalabilidad futura dependerá de la replicación de casos de uso, desarrollos regulatorios y la madurez de la infraestructura.