El CEO de Ripple, Brad Garlinghouse, ha instado a los bancos a participar en negociaciones de "buena fe" respecto a la Ley de Claridad, un proyecto de ley significativo sobre criptomonedas. A pesar de las discusiones en curso, Garlinghouse enfatizó la importancia de alcanzar un consenso, advirtiendo que la legislación podría fracasar sin la cooperación de figuras clave como Brian Armstrong de Coinbase, quien ha criticado las disposiciones del proyecto sobre las recompensas de stablecoins. La Asociación Americana de Banqueros y el Instituto de Política Bancaria continúan involucrados en las conversaciones, aportando sus perspectivas. Garlinghouse aboga por el progreso en lugar de la perfección, sugiriendo que la claridad en la regulación es preferible a la incertidumbre. Estima un 80% de probabilidad de que el proyecto de ley sea aprobado para finales de abril, a pesar de los desacuerdos actuales.