Los analistas de JPMorgan sugieren que la Ley CLARITY de EE. UU., destinada a reestructurar el mercado de criptomonedas, probablemente se apruebe a mediados de año, lo que podría servir como un catalizador positivo para la segunda mitad del año. Se espera que la legislación proporcione claridad regulatoria, ponga fin a la "regulación mediante la aplicación", promueva la tokenización y fomente la participación institucional. Los debates clave incluyen el tratamiento de los rendimientos de las stablecoins y las restricciones sobre conflictos de interés. El informe destaca ocho beneficios potenciales de la Ley CLARITY, que incluyen la clasificación de tokens, la exención del registro de nuevos proyectos, la transición de valores a la categoría de productos básicos, reglas claras para intermediarios, la promoción de la tokenización de activos del mundo real, la exención de los desarrolladores de las obligaciones de reporte, exenciones fiscales para pequeñas transacciones y claridad sobre la tributación del staking, así como ventajas para los depósitos tokenizados institucionales.