En el otoño de 2025, una importante conferencia de criptomonedas sirvió como escenario para la formación de un grupo técnicamente competente con un profundo conocimiento del protocolo de Drift. El grupo, compuesto por individuos con antecedentes profesionales verificables, inició un grupo en Telegram para facilitar las discusiones. Durante los meses siguientes, el grupo participó en conversaciones que parecían legítimas, lo que indicaba un compromiso serio con la exploración y la posible influencia en el espacio cripto.