Las autoridades fiscales de China están intensificando los esfuerzos para rastrear los ingresos en el extranjero desde 2022 hasta 2024, lo que podría afectar las transacciones con monedas virtuales. Bajo el Estándar Común de Reporte (CRS) y el marco en desarrollo para la declaración de activos criptográficos, las ganancias derivadas de operaciones con criptomonedas pueden clasificarse como "ingresos por transferencia de propiedad" y estar sujetas al impuesto sobre la renta personal. A medida que aumenta la visibilidad de las transferencias de fondos y mejora el intercambio de información, las brechas regulatorias se están cerrando, lo que indica una supervisión más estricta sobre las actividades relacionadas con las criptomonedas.