Los contribuyentes estadounidenses están obligados a reportar las ganancias de capital al IRS cada vez que utilizan Bitcoin para compras, como comprar un café de 4 dólares. Esta obligación surge porque el IRS trata las criptomonedas como propiedad, lo que significa que cualquier transacción que involucre Bitcoin se considera un evento sujeto a impuestos. En consecuencia, incluso las compras pequeñas pueden requerir un registro detallado y reportes para cumplir con las regulaciones fiscales.