Las principales asociaciones de criptomonedas y fintech de Brasil, incluyendo ABcripto y ABFintechs, se han opuesto conjuntamente a la propuesta de extender el Impuesto sobre Operaciones Financieras (IOF) al comercio de stablecoins. Representando a más de 850 empresas, estos grupos argumentan que gravar las transacciones con stablecoins entraría en conflicto con el marco legal de Brasil y podría violar la Constitución y la Ley de Activos Virtuales de 2022. Las asociaciones enfatizan que dicho impuesto podría perjudicar a la incipiente industria de criptomonedas en Brasil, donde el volumen mensual del mercado se estima entre 6 y 8 mil millones de dólares, con las stablecoins representando aproximadamente el 90% de las transacciones. La oposición destaca preocupaciones sobre el posible impacto negativo en el crecimiento del sector y la coherencia regulatoria.