Los desarrolladores de Bitcoin y los participantes del mercado están alineándose en estrategias para abordar las posibles amenazas de la computación cuántica, enfatizando la importancia de dejar intactas las monedas inactivas de Satoshi Nakamoto. Con las tenencias de Satoshi distribuidas en 22,000 direcciones, la viabilidad de un ataque cuántico a gran escala se reduce. Sin embargo, los intercambios y las billeteras activas enfrentan mayores riesgos y pueden mitigarlos al pasar a direcciones post-cuánticas. La comunidad apoya la investigación continua en criptografía post-cuántica, abogando por el desarrollo y la prueba de nuevas herramientas criptográficas sin apresurar los cambios en el protocolo. Este enfoque busca salvaguardar los principios fundamentales de Bitcoin mientras se prepara para futuros avances tecnológicos. El consenso es construir y almacenar soluciones para un uso potencial futuro, asegurando la resiliencia de Bitcoin frente a amenazas emergentes.