Se han desacreditado las afirmaciones sobre un avance cuántico en la criptografía de Bitcoin, ya que las pruebas muestran que el método funciona como un ataque clásico de fuerza bruta. El desarrollador independiente Yuval Adam replicó el proceso utilizando datos aleatorios en lugar de salida cuántica, recuperando claves idénticas, lo que sugiere que no hay ventaja cuántica. La prueba involucró una clave de curva elíptica de 15 bits, mucho más pequeña que el estándar de 256 bits de Bitcoin, lo que destaca que no hay una amenaza real para la seguridad de Bitcoin. El analista on-chain Checkmate desestimó la afirmación, señalando que el aspecto cuántico podría ser reemplazado por un generador de números aleatorios. Los hallazgos subrayan la brecha entre la demostración y cualquier amenaza potencial para la seguridad criptográfica de Bitcoin. A pesar de esto, la industria continúa preparándose para riesgos cuánticos futuros, con propuestas para formatos de transacción resistentes a la computación cuántica en desarrollo.