La Casa Blanca se acerca a una fecha límite crítica el 1 de marzo para resolver la disputa en curso sobre las recompensas de stablecoins y avanzar en la Ley de Claridad. Este esfuerzo legislativo tiene como objetivo proporcionar directrices regulatorias más claras para las stablecoins, que se han convertido en un punto focal en el panorama regulatorio más amplio de las criptomonedas. El resultado de estas discusiones podría impactar significativamente el futuro de la regulación de stablecoins en Estados Unidos.