Los bancos de Wall Street proyectan que Estados Unidos tomará prestados aproximadamente 1 billón de dólares mediante la emisión de letras del Tesoro a corto plazo durante el próximo año, con el fin de cubrir las crecientes necesidades de financiamiento del gobierno. Bank of America prevé 1,07 billones de dólares en nueva deuda para el ejercicio fiscal que concluye en septiembre de 2027, mientras que JPMorgan estima 1,09 billones y Goldman Sachs proyecta 961.000 millones de dólares. Este giro hacia el endeudamiento a corto plazo se produce en un momento en que los costos de endeudamiento a largo plazo de EE. UU. han alcanzado sus niveles más altos desde 2007. Se espera que las letras del Tesoro a corto plazo en circulación aumenten hasta aproximadamente 8 billones de dólares para el próximo septiembre, lo que representaría cerca del 24,3 % de los valores negociables del Tesoro, según Bank of America y Goldman Sachs. Esta proporción se acerca a los máximos registrados durante la pandemia y supera la recomendación a largo plazo del 20 % del Comité Asesor de Endeudamiento del Tesoro. Si bien el aumento de las emisiones a corto plazo ayuda a reducir los costos de financiamiento actuales, los analistas advierten que eleva el riesgo de refinanciación futura y podría dar lugar a gastos por intereses más volátiles. Actualmente, la demanda se ve respaldada por las compras de la Reserva Federal y por los fondos del mercado monetario, que mantienen aproximadamente 8 billones de dólares en activos.