La posible adopción de Bitcoin como moneda nacional en Venezuela se recibe con escepticismo. A pesar de las dificultades económicas del país y la hiperinflación, los expertos sostienen que el control del gobierno sobre los sistemas financieros y la falta de infraestructura representan desafíos significativos para la integración de Bitcoin. Además, el Petro, la criptomoneda respaldada por el Estado venezolano, no ha ganado aceptación, lo que genera dudas sobre la viabilidad de la adopción de Bitcoin.