El Departamento del Tesoro de los Estados Unidos ha impuesto sanciones a seis individuos y dos empresas por su participación en la conversión de aproximadamente 800 millones de dólares en criptomonedas para Corea del Norte en 2024. Esta operación supuestamente formaba parte de un esquema para lavar fondos destinados a los programas de armas del país. Las sanciones tienen como objetivo interrumpir las redes financieras de Corea del Norte y frenar su capacidad para financiar el desarrollo de armas mediante medios ilícitos.