El déficit comercial de Estados Unidos con China ha disminuido hasta su nivel más bajo en más de dos décadas. Esta reducción significativa marca un cambio crucial en la relación económica entre ambos países, reflejando cambios en las políticas comerciales y las condiciones económicas. La disminución del déficit comercial podría tener implicaciones para futuras negociaciones comerciales y estrategias económicas entre Estados Unidos y China.