El presidente Trump ha anunciado planes para reducir ciertos aranceles sobre el acero y el aluminio, abordando preocupaciones sobre la asequibilidad. Esta decisión forma parte de los esfuerzos para aliviar las presiones de costos sobre las industrias y los consumidores afectados por los aranceles. Se espera que esta medida impacte en los precios y las cadenas de suministro, potencialmente aliviando las cargas financieras sobre los fabricantes y los usuarios finales.