La demanda de protección contra caídas en las acciones estadounidenses está aumentando, como lo demuestra que el sesgo put-call ha alcanzado su nivel más alto desde 2021. Esta tendencia indica una creciente preocupación de los inversores por posibles descensos del mercado. Además, las posiciones cortas están en aumento, lo que resalta aún más el sentimiento cauteloso entre los operadores.