El ex primer ministro del Reino Unido, Boris Johnson, ha reavivado el debate sobre la legitimidad de Bitcoin al calificarlo de esquema Ponzi en una publicación reciente en X. Las declaraciones de Johnson, realizadas el 13 de marzo de 2026, subrayan su escepticismo respecto a la criptomoneda, citando pérdidas de inversores y cuestionando su valor intrínseco. Destacó casos en los que personas, atraídas por promesas de ganancias, sufrieron pérdidas financieras significativas, sugiriendo que la estructura de Bitcoin expone a los inversores a una posible explotación. La crítica de Johnson también apunta a la naturaleza descentralizada de Bitcoin y al anonimato de su creador, Satoshi Nakamoto, argumentando que estos factores aumentan el riesgo. Aunque la comparación de Johnson con un esquema Ponzi es controvertida, ya que Bitcoin carece de un operador central y de retornos prometidos, sus comentarios reflejan preocupaciones continuas sobre la volatilidad y la dinámica del mercado de la criptomoneda. A pesar de estas críticas, el diseño descentralizado y el suministro limitado de Bitcoin lo diferencian de los modelos financieros fraudulentos.