Estados Unidos ha revisado su tasa de crecimiento del PIB del primer trimestre al 2.1%, desde el 1.6% reportado anteriormente. Este ajuste refleja un desempeño económico más fuerte de lo esperado en los primeros meses del año. La revisión indica una expansión económica más robusta, impulsada por un aumento en el gasto de los consumidores y las inversiones empresariales.