El Comando Central de Estados Unidos anunció la finalización de una serie de ataques nocturnos contra Irán, que concluyeron a las 9 PM, hora del Este, el 15 de julio. Las operaciones tuvieron como objetivo centros de mando iraníes, posiciones de defensa aérea, instalaciones de misiles y drones, y sitios de vigilancia costera. Estos ataques buscaron disminuir la capacidad de Irán para amenazar a las tripulaciones de barcos mercantes en el Estrecho de Ormuz. Se emplearon armas guiadas con precisión para atacar múltiples ubicaciones, incluyendo Bandar Abbas.