Irán ha emitido una advertencia a las naciones extranjeras contra el uso del Estrecho de Ormuz para demostraciones militares, tras una declaración conjunta del primer ministro del Reino Unido, Starmer, y el presidente francés Macron. Los líderes anunciaron una cooperación con Omán para garantizar la seguridad marítima en la región. El viceministro de Relaciones Exteriores iraní, Gharibabadi, enfatizó que el estrecho no debe ser un lugar para actividades militares externas y se opuso a cualquier acción que pudiera amenazar su seguridad. El Reino Unido y Francia destacaron la importancia estratégica del Estrecho de Ormuz para el comercio global y expresaron su disposición a desplegar una operación militar multinacional más amplia para garantizar la libertad de navegación. En respuesta, Gharibabadi declaró que Irán, como garante de la seguridad del estrecho, permanecerá vigilante ante los desarrollos militares y subrayó que cualquier acción que provoque una crisis tendrá consecuencias para los responsables. Esto sigue a un anuncio en abril por parte del Reino Unido y Francia para liderar una iniciativa defensiva multinacional para asegurar el estrecho.