El Índice de Precios al Consumidor (IPC) de Estados Unidos para marzo de 2026 aumentó un 3,3 % interanual, señalando un resurgimiento de la inflación, según XWIN Research Japan. Esta tendencia inflacionaria está alterando las percepciones del mercado sobre la valoración de Bitcoin. La investigación sugiere que la inflación actual está impulsada principalmente por choques del lado de la oferta, como el aumento de los precios del petróleo y las interrupciones en la cadena de suministro, más que por una demanda excesiva. En este contexto, Bitcoin ya no se considera simplemente una cobertura contra la inflación. Su precio está cada vez más influenciado por las tasas de interés reales, el dólar estadounidense, la liquidez y los cambios generales en la demanda. A pesar de la persistente alta inflación en 2026, el debilitamiento del rendimiento de Bitcoin indica que su negociación está más alineada con la cadena de "inflación → política monetaria → liquidez → demanda" que con la inflación en sí misma.