El índice del dólar estadounidense (DXY) cotiza cerca de 100.2 tras volver a probar una línea de tendencia ascendente de larga data que lo ha respaldado desde mayo de 2011. A pesar de este soporte, una zona de resistencia en 100.5 continúa limitando la recuperación del índice. La próxima reunión de la Reserva Federal los días 16 y 17 de junio podría influir en la dirección del DXY, con los mercados anticipando posibles aumentos de tasas. En el gráfico mensual, el DXY ha mantenido una serie de mínimos y máximos más altos durante los últimos 15 años, lo que sugiere una estructura constructiva a largo plazo. Sin embargo, el gráfico semanal presenta una imagen más compleja, con la recuperación actual apareciendo como una corrección dentro de una tendencia bajista más amplia. Se necesita un cierre semanal por encima de la zona de resistencia de 99.5 a 100 para confirmar una ruptura alcista. El gráfico diario destaca un patrón de doble suelo con un objetivo de 101.07, pero la resistencia entre 100.4 y 100.5 sigue siendo fuerte. Un patrón de cuña ascendente sugiere un posible movimiento a la baja, con un objetivo cercano a 98.5. El desempeño del DXY es crucial para los inversores en criptomonedas debido a su correlación inversa con Bitcoin, lo que convierte la próxima reunión de la Fed en un evento significativo para los observadores del mercado.