Las expectativas del mercado sobre un posible aumento de las tasas de interés por parte de la Reserva Federal están limitando el potencial alcista de los precios del oro, a pesar de las significativas compras realizadas por los bancos centrales globales. El Banco Central Europeo informó que para finales de 2025, se espera que la participación del oro en los activos oficiales de reserva global aumente al 27%, superando a los bonos del Tesoro de EE. UU. por 5 puntos porcentuales. Este cambio convierte al oro en la clase de activo individual más grande en las reservas oficiales globales. Desde 2022, los bancos centrales han estado comprando oro a niveles sin precedentes, con compras netas que superan las 1,000 toneladas anuales desde 2022 hasta 2024, alcanzando 863 toneladas en 2025. Sin embargo, las recientes fluctuaciones en los precios del oro se atribuyen a la presión acumulada a la baja por los aumentos previos de precios y a las expectativas de inflación impulsadas por las tensiones geopolíticas en Medio Oriente. Estos factores, junto con los anticipados aumentos de tasas por parte de la Fed, han creado un escenario único donde los bancos centrales continúan comprando oro, pero los precios se mantienen contenidos a corto plazo.