La Ley CLARITY de Activos Digitales de EE. UU. está preparada para alterar significativamente el marco regulatorio de XRP y Ripple, potencialmente trasladando la supervisión de la SEC a la CFTC. La Sección 105 del proyecto de ley define los activos digitales como productos básicos, lo que podría codificar el estatus de XRP como no valor mobiliario, alineándose con el fallo previo de la jueza Analisa Torres. Este cambio colocaría a XRP bajo la jurisdicción de la CFTC, proporcionando protección legal federal para su clasificación. Además, la Sección 110 exige el cumplimiento de las normas AML para los intercambios de productos digitales e introduce una categoría de "blockchain madura", para la cual el libro mayor de XRP ya califica. Esto solidificaría aún más el estatus de XRP como producto digital. La Sección 401 podría abrir a los bancos estadounidenses a la infraestructura de Ripple, permitiéndoles usar activos digitales para pagos y liquidaciones, lo que potencialmente impulsaría la adopción institucional. El proyecto de ley también aborda las regulaciones de stablecoins en la Sección 404, prohibiendo los pagos pasivos de rendimiento pero permitiendo recompensas basadas en la actividad. Si se promulga, la Ley CLARITY podría proporcionar una claridad legal significativa para XRP e influir en el futuro de Ripple en el mercado estadounidense.