El Índice de Precios al Consumidor (IPC) de Estados Unidos para abril superó las expectativas, con un aumento interanual del 3,8%, superando el 3,7% anticipado. Además, el IPC subyacente, que excluye los precios de alimentos y energía, aumentó un 0,4% mes a mes, duplicando el incremento esperado del 0,2%. Estas cifras sugieren presiones inflacionarias persistentes en la economía estadounidense.