Las instituciones de Wall Street advierten que los mercados podrían estar subestimando los riesgos de inflación y tasas de interés mientras las acciones estadounidenses se mantienen elevadas. El rendimiento de los bonos del Tesoro estadounidense a 30 años ha superado el 5%, y el rendimiento a 10 años ha superado el 4.5%, lo que genera preocupaciones sobre la presión en la valoración de activos de riesgo. El conflicto en curso entre Israel e Irán ha mantenido los precios internacionales del petróleo por encima de los 100 dólares por barril, y las posibles interrupciones en el Estrecho de Ormuz aumentan los temores de una inflación renovada. Capital Economics advierte que los mercados no han incorporado completamente la posibilidad de un bloqueo a largo plazo del Estrecho. A pesar del apoyo del auge de la inversión en IA y los sólidos resultados corporativos, la relación precio-beneficio futura del S&P 500 ha subido a 21.3 veces, muy por encima de su promedio a largo plazo, lo que sugiere posibles presiones sobre las acciones debido a restricciones de valoración y liquidez.