Se anticipa que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) de Estados Unidos para abril aumente un 0,6% mes a mes, manteniendo su trayectoria ascendente desde marzo. Este aumento se atribuye en gran medida a un aumento significativo en los precios de la gasolina, que han subido más del 50% desde finales de febrero, con promedios que ahora superan los $4.50 por galón. Este incremento también ha elevado los costos de los pasajes aéreos y otros bienes y servicios. Mientras tanto, la confianza del consumidor ha alcanzado un nivel récord bajo, según una encuesta de la Universidad de Michigan. La caída en la confianza refleja la presión continua sobre las condiciones financieras de los hogares y el poder adquisitivo. A pesar de la inflación persistente, los analistas del mercado sugieren que es poco probable que la Reserva Federal reduzca las tasas de interés a corto plazo debido a las condiciones económicas actuales.