La presidenta de la Reserva Federal, Janet Bowman, ha detallado un nuevo marco de política monetaria que enfatiza la flexibilidad y un enfoque de doble mandato. En un artículo, Bowman destacó la importancia de equilibrar los objetivos de la Fed de maximizar el empleo y mantener la estabilidad de precios. Explicó que la tasa de fondos federales es la herramienta principal para ajustar las condiciones financieras, impactando el consumo, la inversión y la inflación. El marco de Bowman prioriza indicadores clave como la estructura del PIB, las condiciones del mercado laboral y la inflación del PCE, mientras incorpora retroalimentación del mercado para mitigar riesgos derivados de datos desactualizados. Aboga por un enfoque flexible cuando los objetivos de inflación y empleo entran en conflicto, instando a los responsables de la política a discernir los choques inflacionarios temporales y considerar los impactos más amplios de los conflictos en curso sobre las expectativas de inflación. Bowman enfatizó la necesidad de transparencia y consistencia para mantener la credibilidad de la Fed.