El progreso del Reino Unido en el establecimiento de un marco regulatorio integral para las criptomonedas es demasiado lento para apoyar sus ambiciones de convertirse en un centro global de activos digitales, según Andrew MacKenzie, CEO de Agant. Mientras el gobierno busca posicionar a Londres como un centro de actividad criptográfica, no se espera que la legislación que regula las stablecoins y las actividades criptográficas más amplias se promulgue hasta 2027. MacKenzie enfatizó la necesidad de una mayor claridad regulatoria para mantener la competitividad global. Agant, una empresa con sede en Londres, recientemente obtuvo el registro con la Autoridad de Conducta Financiera (FCA), un proceso conocido por su rigor. La firma planea emitir una stablecoin en libras esterlinas, GBPA, dirigida a pagos institucionales y activos tokenizados. MacKenzie destacó el compromiso constructivo con los reguladores del Reino Unido, señalando su disposición a adaptar las regulaciones si está justificado. Argumentó que las stablecoins podrían mejorar el alcance monetario soberano y aumentar la competencia en los servicios financieros, instando a los bancos a adaptarse al panorama en evolución.