A medida que avanza el 2026, la administración Trump está persiguiendo agresivamente políticas para remodelar la fijación de precios de los activos globales y asegurar una ventaja política en las próximas elecciones de medio término. El analista senior David Woo destaca que la estrategia de Trump se centra en reducir drásticamente los precios del petróleo a $2.25 por galón mediante el control de los recursos energéticos, especialmente a través de acciones en Venezuela. Esta medida busca frenar la inflación y estabilizar el costo de vida, potencialmente llevando los precios del crudo a $40-$50 por barril. Además de las estrategias energéticas, se espera que Trump implemente un estímulo fiscal a gran escala, utilizando los ingresos por aranceles para emitir cheques de reembolso de $2,000 a los estadounidenses de bajos ingresos. Este enfoque busca transformar el panorama económico aumentando el gasto del consumidor y revirtiendo la recuperación en forma de "K". Sin embargo, estas medidas señalan el fin del orden internacional basado en reglas, aumentando los riesgos geopolíticos y apoyando al oro como cobertura contra la inestabilidad. A pesar de estos esfuerzos, Woo advierte sobre riesgos significativos, incluyendo una posible corrección del mercado bursátil y una explosión de la burbuja de IA, que podrían socavar las perspectivas de reelección de Trump. El enfoque de la administración en la asequibilidad y el estímulo económico refleja la alta importancia de las elecciones de medio término de 2026, con posibles implicaciones para los mercados globales y la política fiscal de EE.UU.