Trump ha emitido una advertencia contundente a la OTAN, afirmando que la alianza enfrenta un futuro "muy malo" si sus miembros no ayudan a reabrir el Estrecho de Ormuz. Enfatizó que, aunque Europa depende en gran medida del petróleo del Golfo, Estados Unidos no, y urgió a los aliados a garantizar que el estrecho permanezca abierto. Trump sugirió que las naciones europeas, que poseen más dragaminas que Estados Unidos, deberían desplegarlos, junto con comandos, para contrarrestar las amenazas iraníes en la región. Además, Trump indicó que Estados Unidos está listo para atacar la isla Kharg de Irán, un centro clave de exportación de petróleo, si es necesario. Hizo un llamado a "cualquier ayuda necesaria" de los aliados de la OTAN para evitar más interrupciones en el Golfo, destacando la importancia estratégica del estrecho para el suministro mundial de petróleo.