La expansión de la familia Trump en el sector de las criptomonedas ha generado preocupaciones generalizadas sobre posibles conflictos de interés. Según informes, desde el regreso de Trump a la Casa Blanca, su patrimonio neto ha aumentado un 60%, alcanzando los 6.300 millones de dólares. Se informa que la familia vendió casi la mitad de World Liberty Financial (WLFI) a una entidad vinculada al gobierno de los Emiratos Árabes Unidos por 500 millones de dólares. Además, un fondo de los Emiratos Árabes Unidos invirtió 2.000 millones de dólares en Binance utilizando stablecoins de WLFI. A pesar de las negaciones del abogado del CEO de Binance, Changpeng Zhao, sobre cualquier tipo de intercambio de favores, Trump indultó a Zhao y alivió las restricciones tecnológicas sobre los Emiratos Árabes Unidos. Además, se informa que Sun Yuchen gastó 275 millones de dólares en tokens de WLFI y monedas Trump Meme, y posteriormente resolvió una demanda federal por 10 millones de dólares. Tanto los portavoces de la Casa Blanca como de la Organización Trump han negado cualquier problema ético o conflicto de interés.