El presidente Trump ha anunciado que podría tomar el control del Estrecho de Ormuz, un punto crítico para los envíos globales de petróleo. Esta medida podría afectar significativamente el flujo de petróleo, ya que el estrecho es un paso vital para una parte sustancial del petróleo mundial. La declaración se produce en medio de tensiones geopolíticas elevadas, con posibles implicaciones para los mercados internacionales de energía.