El presidente del Parlamento iraní, Ghalibaf, ha negado cualquier negociación con Estados Unidos, calificando los informes contrarios como "noticias falsas" destinadas a manipular el mercado del petróleo. Ghalibaf enfatizó que el pueblo iraní exige un castigo severo para quienes son responsables de difundir desinformación y causar perturbaciones en el mercado.