Según un informe del Banco de la Reserva Federal de Kansas City, las stablecoins se utilizan principalmente para el comercio de criptomonedas y la provisión de liquidez. El análisis revela que el 49 % del suministro de stablecoins respalda la liquidez comercial en intercambios centralizados, protocolos de finanzas descentralizadas y una infraestructura cripto más amplia. Mientras tanto, el 29 % se utiliza para transferencias de billeteras o operaciones internas de fondos, el 21 % permanece inactivo y menos del 1 % se usa para pagos en el mundo real. El informe destaca que las stablecoins, diseñadas como herramientas nativas de cripto, enfrentan desafíos para convertirse en métodos de pago convencionales debido a la limitada interoperabilidad entre cadenas y la conectividad con los sistemas financieros tradicionales. A pesar de los anuncios de procesadores de pagos como Mastercard y Visa para apoyar tecnologías relacionadas para 2026, los casos de uso de pagos con stablecoins aún están en etapas tempranas de desarrollo, requiriendo soluciones para interoperabilidad, cumplimiento y verificación de identidad.