El Banco Central Europeo (BCE) ha expresado su apoyo a la propuesta de la Unión Europea de centralizar las responsabilidades regulatorias de las criptomonedas bajo la Autoridad Europea de Valores y Mercados (ESMA), con sede en París. Esta medida tiene como objetivo unificar el marco regulatorio actualmente fragmentado, reducir el arbitraje regulatorio y mejorar la coordinación transfronteriza. Según el plan propuesto, ESMA se encargaría de aprobar los libros blancos, regular las plataformas de negociación y realizar pruebas de resistencia sobre las stablecoins. Sin embargo, es necesario un mayor perfeccionamiento de los detalles técnicos, incluyendo la definición del alcance de la autoridad de ESMA, los mecanismos de financiación y los arreglos transitorios.