Chris Dixon, socio general de a16z, afirma que las stablecoins están revolucionando los pagos digitales, de manera similar al impacto que WhatsApp tuvo en la mensajería. El volumen de transacciones con stablecoins superó los 12 billones de dólares el año pasado, acercándose a los 17 billones de Visa, pero con costos significativamente menores. Este cambio está transformando el dinero en software programable, con un uso creciente de las stablecoins para pagos en línea e internacionales. Dixon destaca el progreso regulatorio en Estados Unidos, con la Genius Act y la propuesta Clarity Act preparando el terreno para que las stablecoins se integren en la infraestructura financiera global. Grandes empresas como Stripe y SpaceX están adoptando stablecoins para reducir costos y mejorar la eficiencia de las transacciones. A medida que las stablecoins refuerzan el dominio del dólar, también impulsan la demanda de bonos del Tesoro de EE. UU., con emisores como Circle y Tether que poseen cerca de 140 mil millones de dólares en bonos gubernamentales a corto plazo.