Los futuros del S&P 500 alcanzaron un máximo histórico de 6,977 el 7 de enero, acercándose a la marca de 7,000 mientras los inversores reaccionaban a la anticipada flexibilización por parte de la Reserva Federal. Los futuros disminuyeron ligeramente después de alcanzar el pico, reflejando la cautela de los inversores en un entorno de mercado volátil. Los principales impulsores incluyen expectativas de una reducción de 50 puntos básicos por parte de la Reserva Federal, sin que se haya observado un impacto directo del sector de criptomonedas. El aumento de los futuros del S&P 500 ha impactado notablemente a los sectores financieros tradicionales, particularmente a las acciones de inteligencia artificial y tecnología, que han mostrado una fuerte resistencia. A pesar de una ligera caída, el optimismo de los inversores se mantiene impulsado por sólidos resultados corporativos. El enfoque del mercado sigue centrado en las estrategias de política de la Reserva Federal, y se espera que la sensibilidad del mercado en general persista hasta que se tomen decisiones claras.