El equipo de SlowMist ha desarrollado una guía simplificada de prácticas de seguridad para OpenClaw, centrada en escenarios donde la herramienta tiene acceso root a las máquinas objetivo. Esta guía, basada en un mes de diálogos sobre seguridad, investigación de vulnerabilidades y prácticas históricas de seguridad, tiene como objetivo maximizar las capacidades manteniendo la seguridad. El principio fundamental es garantizar la seguridad a través de tres puntos de control: preconfirmación, interceptación durante la ejecución e inspección posterior. Actualmente, la guía está en proceso de validación interna para asegurar que equilibre la seguridad y la experiencia del usuario antes de su lanzamiento público. Se anima a los usuarios a personalizar sus prácticas de seguridad según sus necesidades, asegurando que los comandos de riesgo sean verificados antes de su ejecución.