La senadora estadounidense Elizabeth Warren ha instado a una investigación congresional sobre una inversión secreta realizada por una entidad respaldada por la realeza de los Emiratos Árabes Unidos en la empresa de criptomonedas de Trump, WLFI. El acuerdo, orquestado por Eric Trump, involucró 187 millones de dólares dirigidos a entidades de la familia Trump y 31 millones a aquellas vinculadas a Steve Witkoff, un enviado de Trump en Medio Oriente. Tras esta transacción, la administración Trump aprobó la venta de chips avanzados de inteligencia artificial a los Emiratos Árabes Unidos. Warren calificó el acuerdo como "claramente corrupto" y exigió la revocación de la venta de los chips de IA y testimonios congresionales de los funcionarios involucrados. La Casa Blanca sostiene que el presidente cumplió con las normas éticas y no participó en actividades comerciales que afectaran sus funciones.