La comisionada de la SEC, Hester Peirce, ha identificado el año 2025 como un año transformador para la regulación de criptomonedas en Estados Unidos, señalando un cambio de una supervisión centrada en la aplicación a un marco regulatorio estructurado. Peirce destacó la necesidad de reglas consistentes que rijan la emisión de tokens y los intercambios, con el objetivo de reemplazar el actual mosaico de acciones de aplicación con estándares claros. Peirce también propuso una división de responsabilidades regulatorias entre la SEC y la CFTC, siendo esta última la encargada de gestionar los tokens spot y la SEC la que supervisa los activos clasificados como valores. Enfatizó la importancia de la autocustodia, la privacidad financiera y la integración de la emisión de tokens con los marcos existentes de formación de capital. Se espera que el enfoque regulatorio integral se implemente en etapas, comenzando con definiciones y directrices de emisión, y conduciendo a una implementación completa para 2026.