El sector de restaking está experimentando una "crisis de mediana edad" ya que el valor total bloqueado (TVL) se estanca y la demanda disminuye. La capa de servicio de validación activa (AVS), diseñada para mejorar la seguridad de los protocolos que no cuentan con sus propias redes de validación, está quedando rezagada frente a otros desarrollos de infraestructura. Proyectos clave como EigenDA, Cyber y Lagrange están luchando por convertir la seguridad restakeada en una demanda sostenible, con millones de ETH bloqueados pero sin eventos significativos de slashing que pongan a prueba las limitaciones de seguridad. EigenDA, el proyecto AVS más grande, tiene más de 4 millones de ETH en activos restakeados pero sigue en etapas tempranas de comercialización. Cyber y Lagrange enfrentan desafíos similares, con altos volúmenes de activos restakeados pero mecanismos de seguridad no probados. El modelo de restaking, basado en la seguridad compartida, está bajo escrutinio a medida que la demanda de nuevas blockchains disminuye, y la concentración del poder de los validadores genera preocupaciones sobre la centralización y riesgos sistémicos. El sector está explorando la diversificación, con proyectos como EigenCloud que se expanden más allá del restaking hacia mercados más amplios de computación descentralizada. Sin embargo, el futuro del modelo de restaking depende de su integración con mecanismos de stablecoins y de la conexión entre sistemas financieros descentralizados y tradicionales, en medio de desafíos técnicos y regulatorios.