El gobierno holandés ha bloqueado a la empresa estadounidense de tecnología Kyndryl la adquisición del proveedor local de servicios en la nube Solvinity, citando riesgos para el interés público y la soberanía de los datos. Solvinity aloja DigiD, la plataforma de identidad en línea de los Países Bajos, que es fundamental para acceder a los servicios públicos. Se plantearon preocupaciones sobre el control extranjero de los datos de DigiD si Solvinity fuera adquirida por una empresa estadounidense, lo que podría someterlos a las leyes de acceso a datos de EE. UU. La ministra holandesa de Economía Digital, Willemijn Aerdts, anunció una "prohibición total" de la adquisición, enfatizando la importancia de mantener el control sobre la infraestructura digital crítica. Esta decisión refleja los esfuerzos más amplios de Europa para examinar la participación extranjera en tecnologías clave, en medio de preocupaciones sobre la dependencia de las empresas tecnológicas estadounidenses. Kyndryl expresó su decepción por la decisión del gobierno.