La escena política de Israel enfrenta una posible agitación mientras la coalición del Primer Ministro Benjamin Netanyahu planea disolver la Knesset la próxima semana. Esta medida tiene como objetivo gestionar el proceso electoral en medio de disputas sobre las exenciones del servicio militar para los estudiantes jasídicos de yeshivá. La estabilidad de la coalición es frágil, dependiendo en gran medida de los partidos ultraortodoxos, cuyo apoyo es crucial para la disolución. Los líderes de la oposición, Naftali Bennett y Yair Lapid, han formado la alianza "Juntos" para desafiar a Netanyahu, con encuestas que indican a Bennett como un candidato favorito para Primer Ministro. La inestabilidad política se refleja en los mercados de predicción, donde la probabilidad de la destitución de Netanyahu para finales de 2026 ha aumentado al 52,5%.