Un informe reciente revela que casi el 50 % de los adultos en Estados Unidos menores de 30 años viven con al menos uno de sus padres. Esta tendencia destaca los desafíos económicos continuos que enfrentan las generaciones más jóvenes, incluyendo el aumento de los costos de vivienda y las cargas de deuda estudiantil. Los datos subrayan un cambio significativo en los arreglos de vivienda en comparación con generaciones anteriores, donde los adultos jóvenes tenían más probabilidades de vivir de forma independiente.