Elon Musk pronosticó la aparición generalizada de "empresas unipersonales", posibilitada por individuos que controlan cientos o miles de robots físicos y agentes digitales. Se espera que este cambio amplifique drásticamente la productividad humana, ya que los sistemas autónomos asumirán una escala operativa que antes requería grandes plantillas de trabajadores. Musk también predijo la consecución eventual de una renta alta universal, lo que sugiere que el dinero en sí mismo podría perder su significado tradicional en este futuro paradigma económico. Esta visión apunta hacia una era transformadora en la que la automatización impulsada por la IA reestructura de manera fundamental tanto la creación de empresas como la distribución de la riqueza en la sociedad.